IMG_1312

• Fundación UABJO y subcontratación laboral (outsourcing), ejemplos de limpieza del dinero mal habido.

Por: Gildardo Mota/quinta parte

Desde la década de los ochentas al interior de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca ya se lavaba dinero, incluso recurso económico que se destinaba para campañas de partidos políticos, simple y sencillamente porque al interior de esta Casa de Estudios se carecen de filtros o de verdaderos órganos fiscalizadores, sostiene el académico universitario, Jaime Mayoral Gómez.
Y remata: “Con qué cara el Gobierno pretende fiscalizar a la Universidad de Oaxaca, si es el primer corruptor, cualquiera puede meter dinero mal habido a la institución y limpiarlo, eso lo denunciamos en su momento ante quien fuera Rector de la UABJO, Idelfonso Zorrilla Cuevas, no nos quiso creer o tal vez calló por conveniencia”.
De acuerdo a otras voces universitarias e investigaciones periodísticas que se han realizado, pero que no son retomadas por la autoridad universitaria y menos por el Gobierno del Estado, al interior de la citada Casa de Estudios opera la Fundación UABJO y un esquema de subcontratación laboral (outsourcing) que ha generado millonarias ganancias para funcionarios universitarios que operaron durante la administración central de Eduardo Martínez Helmes.
Por contextualizar simplemente este trabajo periodístico, cabe citar que durante 2012 y 2013, la empresa de subcontratación laboral Taxx Answers S.A de C.V., propiedad de Elios Vásquez Zárate, cuñado del entonces Rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, Eduardo Martínez Helmes, cobró a esta Casa de Estudios cerca de 85 millones de pesos por concepto de manejo de nómina, subcontratación laboral (outsourcing).
Mayoral Gómez nuevamente pone el dedo en la llaga al cuestionar la forma en cómo opera la Fundación UABJO, ya que la supuesta agrupación civil “sin fines de lucro”, ha traído artistas y cantantes a los cuales se les ha pagado en dólares, como sucedió con Pablo Milanés y Francisco Céspedes.
“Se trata de una Fundación que no rinde cuentas, que administra recursos económicos, materiales y humanos que provienen del presupuesto de la UABJO, utilizan oficinas que se ubican en Rectoría y al parecer, sus integrantes cobran en nómina de la Universidad, además que por cada alumno que se inscribe se aportan a una cuenta bancaria a nombre de dicha Fundación la cantidad de 10 a 20 pesos, entonces uno se pregunta: en dónde está la ayuda de esa agrupación civil”.
Y es que como establece el pensamiento leguleyo, lo que no está prohibido está permitido, la Ley Orgánica de la UABJO, “reformada” en marzo de 1988, en su artículo 17 establece con respecto a su patrimonio:
“Con el propósito de obtener logros financieros, materiales y de uso adicionales que le sean necesarios para la adecuada sustentación de sus actividades extraordinarias de docencia, investigación y extensión que tenga que desarrollar, la Universidad podrá celebrar convenios con los sectores público, social y privado”.
Pero en el citado artículo nunca se cita respecto a la conformación de agrupaciones civiles, fundaciones o patronatos, que por cierto éstos últimos operan en forma ilegal en cada una de las Escuelas y Facultades que conforman la Universidad de Oaxaca.
Las autoridades por años, en el tema de control y transparencia financiera, argumentan con el tema de la autonomía, pero en realidad lo que buscan es impunidad para seguir robando y lavando el dinero mal habido, concluyó Mayoral Gómez.