Tuvimos una final espectacular.

El desenlace del Torneo Apertura 2017 fue brillante. Tuvimos dos noches con las más puras emociones del futbol. Todos al borde del asiento, incrédulos ante lo que vieron nuestros ojos.

En el partido de Ida, jugado en Oaxaca, los Alebrijes se adelantaron en el marcador. En el primer lapso, Taufic Guarch mandó un servicio desde la banda derecha y Martín Zúñiga, quien se perdió el juego de vuelta por una lesión, conectó de cabeza y logró el 1-0 que hizo estallar el estadio y que sirvió como colchón para visitar a los Bravos de Juárez en el norte del país.

Para el capítulo definitivo, el marco fue espectacular. Alebrijes, bien dirigido por Irving Rubirosa, supo controlar a los impetuosos juarenses que se estrellaron siempre con el muro defensivo. Hasta que llegó el milagroso pie derecho de Raúl Enríquez. El experto en finales, en el último acto del tiempo regular, tomó la pelota para cobrar un tiro libre. Ejecutó de manera espectacular y enloqueció a todo el Estadio Benito Juárez con el 1-1 global sobre la hora.

En los tiempos extra, el partido no dejó de ser espectacular. Pese al desgaste físico, los conjuntos siguieron brindándose y generando oportunidades. Tanto, que ambos anotaron. Primero fue Rodrigo Prieto el que desató la euforia y puso a toda la afición a ver de cerca el título. No todo estaba dicho. Alebrijes empató a dos el marcador global con un disparo salvador del zaguero Daniel Cervantes, sumado al ataque cuando agonizaban las esperanzas oaxaqueñas. Nuevo destino, los tiros penales.

Ahí, en la siempre trágica definición, Alebrijes se mostró mucho más seguro y no falló una sola de sus cuatro oportunidades. Bravos erró dos disparos, el definitivo fue de Rodrigo Prieto, que ejecutó al centro y con el pie izquierdo en el aire le detuvo Edgar Hernández. Seguramente todo Oaxaca celebró con la euforia con la que lo hicieron los futbolistas campeones.

Alebrijes alzó el trofeo en todo lo alto, con el primer título de la institución en el ASCENSO Bancomer MX. Fue un gran final para un gran torneo.

¡Felicidades, campeones!