El escándalo provocado por la publicación del libro del periodista Michael Wolff causará la caída del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirma su autor, por el grado de incompetencia que revela en el inquilino de la Casa Blanca.

“Creo que uno de los efectos interesantes del libro, hasta ahora, es un efecto muy claro de ‘el emperador está desnudo’”, ha dicho este sábado en una entrevista con la organización mediática británica BBC el escritor, que considera que su obra demuestra que el magnate inmobiliario neoyorquino no está en modo alguno capacitado para el puesto que ocupa.

El libro, que ya se ha convertido en uno de los grandes éxitos de ventas del recién comenzado 2018, repasa el primer año de desempeño presidencial de Trump sobre la base de más de 200 entrevistas con funcionarios y, según Wolff, de sus propias observaciones directas dentro de la Casa Blanca —aunque el mandatario ha negado haberle dado acceso—.

Ese efecto causado por el libro —“de repente en todas partes la gente está diciendo ‘¡Oh, Dios mío, es verdad, está desnudo!’”— acabará precipitando un final prematuro de la presidencia de Trump, cree el periodista, que describe una Casa Blanca caótica, ocupada por un presidente infantiloide y del todo incompetente.

De hecho, asegura Wolff, ni el propio magnate ni nadie de su campaña creía que pudiera ganar las elecciones del año pasado; es más, quien menos quería ese triunfo era su esposa y hoy primera dama, Melania, y en segundo lugar el propio Donald Trump. Por el contrario, su hija, la controvertida empresaria Ivanka Trump, sí tendría ambiciones presidenciales.

Esa falta de confianza en la capacidad del polémico mandatario se extiende “al 100 % de su entorno”, que según documenta Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump lo consideran un perfecto imbécil, además de ser “como un niño” que “necesita gratificación inmediata” y que actúa como si “todo girase en torno a él”.

De hecho, la falta de cualificación de Trump ha sido señalada una y otra vez, ya desde la campaña de 2016. Al menos desde abril del año pasado, apenas unas semanas después de asumir el cargo, empezaron a surgir psiquiatras que decían advertir trastornos mentales en el presidente. Volvió a ocurrir en septiembre, noviembre y diciembre.

Estas alertas, aunque pueden relativizarse por la oposición a Trump de gran parte del establishment estadounidense por motivos políticos, se hacen más inquietantes a la vista de episodios como las groseras provocaciones de hace unos días, cuando el presidente de Estados Unidos tuiteaba a su homólogo norcoreano, Kim Jong-un, un “yo también tengo un Botón Nuclear, pero el mío es mucho más grande y poderoso que el suyo”.

Fuente: hispantv.com