El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), de la Cámara de Diputados, consideró que el desarrollo de los estados del sur-sureste deberá convertirse en un tema de primer orden en la agenda del próximo gobierno federal, ante las grandes carencias sociales y pobreza extrema prevalecientes en ocho entidades federativas.

En el documento “Los estados del sur-sureste de México. En la búsqueda del desarrollo humano”, el CESOP destacó la importancia de formular un nuevo plan regional emanado de los Poderes federales que contribuya a suprimir de Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas, Oaxaca y Guerrero la desigualdad y priorice el crecimiento de las personas.

Señaló que los planes estatales de desarrollo tendrán que ajustarse a las prácticas del gobierno federal que entrará en funciones y definirá nuevas prioridades, a fin de establecer “otro tipo de asignaciones presupuestales, en particular el destino del gasto social a los estados del país”.

Debe preponderarse crear y aplicar políticas para acelerar el desarrollo humano en los municipios y centros de población más pobres, partiendo de un diseño institucional que contemple compromisos y suma de voluntades precisas y una visión prospectiva de largo plazo.

Dicha alineación se realizará conforme al nuevo Plan Nacional de Desarrollo que guiará el proyecto de la próxima administración federal, documento rector relevante porque definirá el rumbo y el destino del país para los próximos seis años, explicó.

Resaltó que la búsqueda del desarrollo humano de la población de esa región cuenta con amplio número de políticas públicas emanadas de las iniciativas de los gobiernos estatales. “Las inversiones en salud, educación y mejora del ingreso a través del fomento a nuevas fuentes de empleo han seguido una tendencia ascendente a lo largo de los años, pero por desgracia esto no ha tenido los efectos reparadores y restauradores esperados”.

Lo anterior, agregó, a pesar de que las políticas públicas establecidas en los planes estatales de desarrollo se alinean con las propuestas y recomendaciones de los organismos internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Banco Mundial y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), las cuales son básicas para acceder a mejores escalas de desarrollo humano.

El CESOP hace referencia a la necesidad de incorporar los Objetivos del Milenio al marco de las acciones públicas estatales y municipales en el sur-sureste vinculando aspectos jurídicos, sistemas de planificación, diseño, ejecución, evaluación y monitoreo de las estrategias aplicadas en favor del desarrollo humano.

Proceso que incluye variables como la esperanza de vida al nacer, usado para construir el componente de salud, los años de estudio de la población para calcular el factor educativo y el ingreso bruto per cápita empleado para conocer el componente de ingreso.

Es prudente, por ello, realizar los ajustes necesarios para que las políticas públicas aceleren el proceso para lograr mejores escalas de crecimiento en la población; es indispensable alentar a los gobiernos para que incrementen sustantivamente las inversiones en capital humano y ponerlas por encima de las relativas a capital físico.

Esto significa, en el caso de los estados del sur-sureste de México, incrementar el gasto social en áreas asociadas con el desarrollo humano. “El andamiaje de políticas públicas y la voluntad de los gobiernos estatales para lograrlo están presentes”, a fin de impulsarlo decisivamente en todos sus componentes haciendo eficaces y efectivas las acciones contenidas en los planes estatales.

Se requiere favorecer la justicia redistributiva de la riqueza y asumir como temas estructurales el empleo, ingreso, salud y educación, situándolos en el desarrollo local, para superar la pobreza extrema.

Como ejemplo, el documento indica que Guerrero registra esa condición socioeconómica “en su totalidad”, con un mayor impacto en las zonas rurales. Los campesinos y pescadores son la población más vulnerable, casi la cuarta parte (24.5 por ciento) vive en pobreza extrema. Ese estado es uno de los principales receptores de remesas provenientes de Estados Unidos como resultado de la elevada migración.

Guerrero, resalta el CESOP, sufre la mayor marginación del país, ya que el 79 por ciento de los municipios presentaron en 2010 un índice de marginación alto o muy alto; 21 alcaldías estaban entre las 100 con mayor índice de marginación en el país, destacando Cochoapa el Grande con el porcentaje más elevado, y el menor en los parámetros de desarrollo humano.

El análisis propone “construir una metodología para aplicar políticas públicas que establezcan requisitos mínimos que impulsen el desarrollo humano planteando objetivos, estrategias y plazos para su cumplimiento, además de incorporar una agenda de máximos posibles y realizables”.

Se requiere disponer de información de calidad que brinde soporte al monitoreo y evaluación continuos de los mecanismos de aplicación de las políticas públicas relacionadas con el logro del crecimiento de las personas.

Además, propiciar la integración y coordinación en todas las acciones del Estado mexicano para mejorar las condiciones de vida de la población en situación de pobreza extrema mediante actividades subsidiarias y solidarias. También, generar la movilización de los actores locales para que contribuyan a la eficaz instrumentación de las medidas.

Resaltó la necesidad de aprovechar las potencialidades económicas estatales, impulsando decisivamente el desarrollo rural como medio idóneo para incidir en la reducción de la pobreza en el campo, y crear nuevos polos de desarrollo detonando proyectos productivos y obras de infraestructura que propicien condiciones que mejoren los niveles de ingreso de los hogares, con enfoque sustentable.

Plantea, de igual forma, aumentar la cobertura en salud a través de la creación y ampliación de la infraestructura hospitalaria y la calidad de la atención médica.

En educación, perseverar y profundizar los esfuerzos por mejorar la calidad y los cuidados de los estudiantes del nivel básico, a fin de disminuir el abandono escolar en el medio superior.