Si bien las cosas sencillas resultan más fáciles, es preciso ser necio, tener la mente abierta y saber reconocer el fracaso.

Innovar es crear, como también lo es mejorar lo ya hecho. Quien lo sabe, puede dejar a un lado los sustos y trabajar tranquilamente.

Si bien las cosas sencillas resultan más fáciles, es preciso ser necio, tener la mente abierta y saber reconocer el fracaso, pues es común darse cuenta que las ideas “novedosas” a alguien más también se le ocurrieron.

Todo se basa en prestar atención a los problemas que aquejan a la gente. Quien intenta resolverlos puede hallar en ellos una oportunidad para innovar.

“Innumerable veces me di cuenta que algo que yo había pensado ya era una cosa muy conocida por otro lado. Fue algo muy frustrante para mí. Luego me puse a pensar cómo mejorar algo ya hecho, y sí, lo encontré. Puedo decir que recientemente volví a hacer otra aplicación para un mecanismo que anteriormente había mejorado”, resaltó Ricardo Chicurel Uziel, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, quien este año fue galardonado con el Premio Nacional de Ciencias en la categoría Tecnología, Innovación y Diseño.

Egresado de la Universidad de Cornell, Estados Unidos, Chicurel Uziel decidió, en 1975, regresar a México para incorporarse a la UNAM como docente e investigador en el área de Mecánica y Energía.

“La UNAM me dio la oportunidad de dedicarme a la investigación y contribuir a resolver problemas”, señaló.

Con ocho patentes en su haber, el investigador universitario dejó la mecánica teórica para dedicarse a la invención y al desarrollo de sistemas y mecanismos novedosos. Cree firmemente en que la única manera de beneficiar al país en todos los aspectos es a través del apoyo que el gobierno le dé a lo “Hecho en México”.

“Se debe de apoyar lo que se ha iniciado en México y tener cuidado en apoyar supuestos desarrollos tecnológicos que en realidad son traídos del extranjero. China no hace mucho estaba retrasada en tecnología y ahora tiene una economía potente para alentar la creatividad”.

Añadió que en todas partes existen personas creativas y que la base de todo éxito es la confianza en uno mismo. “Debemos eliminar las ideas de inferioridad que ni siquiera tienen una base biológica. Yo también tengo un cerebro y puedo pensar algo”.