Palabras del presidente de México en Tlalnepantla, Estado de México

Amigas, amigos de Tlalnepantla:

Me da mucho gusto estar con ustedes en el inicio de este programa en apoyo a los jóvenes de México y es también el inicio de todos los programas que se van a convertir en realidad.

Mañana vamos a La Montaña de Guerrero, a Tlapa, y allá vamos a iniciar el programa de apoyo a personas con discapacidad; y pasado mañana vamos a dar a conocer acciones en Ayala, Morelos, porque este año se cumplen 100 años del asesinato del líder campesino Emiliano Zapata Salazar y este año el gobierno le dedica a ese extraordinario dirigente, leal a los campesinos. Todo el año va a ser un homenaje permanente a Emiliano Zapata.

Y el domingo en Valle de Chalco inicia el programa de apoyo a los adultos mayores. A partir del domingo todos los adultos mayores del país van a recibir una pensión, el doble de lo que recibían antes.

Por eso aquí en Tlalnepantla, me da gusto participar, ser testigo del inicio de este programa de apoyo a los jóvenes que, repito, no es único, se van a destinar muchos recursos para el bienestar del pueblo, como nunca se había hecho en el país.

Se va a atender a todos, se va a escuchar a todos, se va a respetar a todos, pero se le va a dar preferencia a la gente humilde, porque por el bien de todos, primero los pobres.

Este programa es extraordinario, porque va a atender a los jóvenes que han sido discriminados, marginados.

Hoy en la mañana comentaba que lo único que hicieron los anteriores gobiernos del viejo régimen fue tacharlos, llamarles ninis, que ni estudian ni trabajan, como si fuese responsabilidad, culpa de los jóvenes. No hicieron nada por ellos.

Por eso, ahora con este programa se va a dar atención especial a todos los jóvenes. Y hoy lo comentaba, no hay límite, es decir, se planteó apoyar a dos millones 600 mil jóvenes como aprendices; dos millones 600 mil jóvenes que van a capacitarse y van a tener un ingreso asegurado mientras se están formando, de tres mil 600 pesos mensuales.

Ya se autorizaron 44 mil millones de pesos para este programa para atender a más de un millón de jóvenes en una primera etapa, pero se continúa, y si pasamos de la meta de dos millones 600 mil, va a haber presupuesto, porque lo que queremos es que los jóvenes tengan garantizado el derecho al estudio y el derecho al trabajo.

Tenemos, eso sí, que implementar bien el programa y uniendo a los tutores con los jóvenes aprendices.

¿Cómo es el programa? Hay empresarios, muchos ya están participando, comerciantes, prestadores de servicios, dueños de talleres, de pequeñas empresas, y deciden ser tutores. Y ellos mismos, porque conocen a jóvenes donde viven, que son o pueden ser hasta sus familiares o gente cercana de su colonia, de su barrio, en su cuadra, en la manzana donde viven, que conocen que hay jóvenes que no tienen empleo y que quieren ocuparse.

Entonces, el dueño de un taller convoca a uno, a dos, a tres jóvenes, y los invita: Vamos, te enseño, quiero ser tu maestro, y se inscriben los jóvenes al programa, y ya teniendo a ese tutor ya el joven tiene su tarjeta, y ya va a recibir su apoyo mensual, los tres mil 600 pesos.

Jóvenes y tutores, porque no es nada más el sueldo o el presupuesto que, dicho sea de paso, es dinero del pueblo, el presupuesto no es dinero de los funcionarios, no es dinero nuestro, es dinero de todos los mexicanos.

Pero no es nada más el pagar el sueldo de tres mil 600 pesos, es que, si un tutor acepta ser maestro ayuda, porque va a enseñar, le va a dedicar tiempo y voy a usar también una palabra: va a ayudarnos a moralizar, va a imprimir valores al joven, que eso es muy importante: fortalecer valores culturales, morales, espirituales. Un verdadero maestro.

Y hay muchos dueños de talleres, empresarios, comerciantes, prestadores de servicios, ciudadanos que quieren ayudar para que todos contribuyamos a mejorar la calidad de vida, que se mejore en lo económico, que haya prosperidad, que haya bienestar material, pero también bienestar del alma.

Tenemos que hacer entre todos esta labor fraterna, generosa, solidaria. Es el amor al prójimo, es ayudarnos todos.

Y así queremos que sea el gobierno, que nunca haya divorcio entre pueblo y gobierno, va a ser gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo.

Vamos a ir avanzando. Hay obstáculos, porque hay resistencias al cambio y nosotros lo que queremos es una transformación.

El 1º de julio no se votó por un cambio de gobierno, se votó por un cambio de régimen. La gente quiere una transformación y yo voy a estar a la altura del pueblo, a la altura de las circunstancias. No voy a fallar.

Y tengamos fe, mucha confianza, porque hay recursos naturales. México tiene muchas riquezas, la mayor riqueza es nuestro pueblo bueno, trabajador y sólo falta un buen gobierno que no permita la corrupción; que entre todos acabemos con ese mal, porque eso es lo que más ha dañado a México.

Nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes, la corrupción, la impunidad y es en serio que vamos a limpiar de corrupción al gobierno de arriba para abajo, como se barren las escaleras.

Y ya empezamos, tenemos que acabar la corrupción no sólo por razones de índole moral, sino porque también debemos evitar que el dinero del pueblo se vaya por el caño de la corrupción, como ha venido sucediendo.

Si acabamos con la corrupción nos va a alcanzar el presupuesto para apoyar a los jóvenes, para que haya empleos, para que haya crecimiento económico, para que haya bienestar, para que haya paz y tranquilidad en nuestro país si se acaba la corrupción.

No es un problema de México, el de la falta de presupuesto, no. Hay presupuesto, el problema es que se lo roban o se lo robaban, porque ya ahora, me canso ganso,  que no se van a robar el dinero del presupuesto.

Ahora estamos enfrentando lo del robo de combustible, llevaba años ese robo, a la vista de las autoridades. Se tenía hasta presupuestado, se sabía cuánto se robaban diariamente. El año pasado más de 60 mil millones de pesos, eso fue lo que significó el llamado huachicol, huachicoleo abajo y huachicoleo arriba, porque se permitía.

Ahora decidimos enfrentar ese flagelo y estamos resistiendo. Pero ya saben ustedes, ya me conoce la gente, soy perseverante. Se va a acabar la corrupción.

Vamos ahora enfrentando desabasto de gasolina, no porque no se tenga gasolina en el país, hay suficiente, pero se abrían los ductos y se robaban un promedio de 700 pipas diarias de gasolina, y se abrían los ductos y quienes estaban vigilando en los monitores y sabían que bajaba la presión de los ductos y que estaban robándose los ductos, los estaban ordeñando, en vez de cerrarlos, los mantenían abiertos. Pues ya no.

Ahora los ductos se cierran y se abren de acuerdo a lo que conviene. Y desde que empezamos con este programa ya no se roban esas 700 pipas diarias, ya bajó a 100 pipas, y va a seguir bajando.

Le pido a la gente, le pido a todo el pueblo que nos ayude, ¿cómo? Que tengan confianza, paciencia, que no se dejen alarmar por los que no actúan con responsabilidad en los medios de información, que afortunadamente no son todos, pero sí algunos quieren crear psicosis para que nosotros aflojemos. Yo les digo que el que se aflige se afloja y nosotros no nos vamos a afligir en el combate a la corrupción.

Es cosa de que la gente nos siga ayudando, que tenga paciencia; que si tiene gasolina en su tanque, mientras se normaliza el abasto, que cuide lo que tiene de gasolina; que si ya le hace falta, porque ya se le está acabando, pues que entonces sí que, con paciencia, vaya y que haga la fila si es que se tarda más el desabasto.

Yo espero que pronto se va a resolver, porque, repito, hay gasolina, es un asunto de la distribución interna para que no se roben la gasolina ordeñando los ductos.

Ya estamos con un plan de traslado, de transporte de gasolina con pipas, para que todas las gasolinerías tengan abasto suficiente.

Pero en tanto se normaliza esta situación, que nos ayuden, que todos los ciudadanos contribuyan porque así entre todos combatimos la corrupción y no nos vamos a dejar.

Vamos a seguir adelante, ni un paso atrás, ni siquiera para tomar impulso. Pedirles su apoyo, su comprensión.

Hoy en la mañana comentaba que ya todas las dependencias del gobierno están actuando y vamos a reforzar la vigilancia donde están los seis ductos principales del país, mil 600 kilómetros.

Y estoy llamando también a la gente que vive en las comunidades, en los ejidos, en los pueblos por donde pasan los ductos para que nos ayuden en la vigilancia, a cuidar.

Y que si por las circunstancias anteriores algunos tuvieron que tomar ese camino de obtener dinero con actividades ilícitas, que ahora ya no hay necesidad de eso, porque todo el que necesite un ingreso va a tener trabajo, va a tener forma de lograr un salario justo y muy digno. Nadie va a estar obligado a delinquir, nadie va a estar obligado a robar en este país.

Por eso les pido que todos juntos sigamos adelante.

Inicia aquí en Tlalnepantla este programa y ya vienen los otros: el apoyo, repito, para personas con discapacidad, el aumento a la pensión a los adultos mayores, las becas para todos los que estudian en el nivel básico, becas para todos los que estudian en el nivel medio superior, en las preparatorias, todos van a recibir una beca mensual; y becas para los que están estudiando en la universidad de familias de escasos recursos económicos.

Y otros apoyos: créditos a la palabra para pequeños empresarios, pequeños comerciantes, y vamos a dar muchas oportunidades de trabajo y vamos a sacar adelante a nuestro querido México.

Tengo un sueño que voy a convertir, junto con ustedes, en realidad. El mexicano va a poder trabajar, va a poder ser feliz donde nació, donde están sus familiares, donde están sus costumbres y donde está su cultura. Vamos a fortalecer a México.

Que viva Tlalnepantla, que viva el Estado de México.