Moisés MOLINA

El desplazamiento que el término gobernanza hizo conceptualmente al de gobernabilidad como categoría de análisis político, nos permite entender mejor la naturaleza diferenciada de los gobiernos subnacionales.

 

En México como en el mundo, las particularidades de cada una de las que aquí son entidades federativas, prefiguran el rostro de sus gobiernos.

 

Puede parecer una obviedad el decir que cada estado es diferente. Pero, en definitiva, Oaxaca es un caso aparte en el país.

 

Gobernar Oaxaca es, desde mi óptica, una hazaña.

 

No gobierna solo el gobernante. Nos gobernamos todos bajo el hilo conductor de los poderes públicos, entre los que descolla (por nuestro genoma presidencialista) el gobernador del estado.

 

La hazaña de gobernar no es solo directamente proporcional al tamaño de la población. Desde mi óptica, la característica definitoria es la diversidad.

 

Somos el estado más diverso del país. Somos el que de más regiones geográficas se compone, el que más pueblos indígenas contiene y el que más municipios posee.

 

Nuestra diferenciación no es preponderantemente artificial. A la división político-administrativa subyace una visión cultural original y propia de nuestros pueblos.

 

Por ello los parámetros que miden el bienestar, en más de un caso, son injustos con nosotros.

 

A riesgo de parecer obvio, no es lo mismo Oaxaca que Querétaro, o Nuevo León, o Baja California.

 

Por ello, y a pesar de que como país seguimos debiendo, las nuevas mediciones del World Justice Project o Proyecto de Justicia Mundial, para las entidades federativas de México, único en el mundo, deben alentar y motivar a los Oaxaqueños.

 

El WJP es una prominente y autorizada organización internacional sin fines de lucro que mide y trabaja para mejorar los indicadores de Estado de Derecho en el mundo.

 

Y a grandes rasgos podemos decir que el Estado de Derecho es un sistema de gobernanza compuesto por cuatro principios universales: rendición de cuentas, leyes justas, gobierno abierto, y mecanismos accesibles e imparciales para resolver disputas.

 

En una idea, el Estado de Derecho significa la sujeción de todas y todos (gobernantes y gobernados) al imperio de la ley.

En el recién publicado ranking que mide el desempeño institucional del país, Oaxaca ocupa el lugar 14 de 32 empatado con Baja California y Chihuahua.

 

¿Que nos midieron? Nos midieron 8 factores son sus correspondientes subfactores que se pueden consultar en https://t.co/SJtJdZt6AV?amp=1 .

 

Dichos factores son: límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal.

 

Este reporte, único en su tipo, es un faro orientador para todos, pero en especial para los tomadores de decisiones.

 

Y debe representar, al mismo tiempo, un aliciente para todas y todos quienes trabajan al servicio de los poderes del estado. Deben saber que un estado tan complejo como Oaxaca es un buen lugar para vivir.