La diputada Angélica Reyes Ávila (NA), secretaria de la Comisión de Derechos de la Niñez, exhortó a las entidades federativas a que realicen programas de atención psicológica integral a padres e hijos, luego de un divorcio, para evitar el Síndrome de Alienación Parental (SAP).

En un comunicado, señaló que este desorden psicopatológico en el que el hijo ofende permanentemente a uno de sus progenitores, ya que el otro modifica su comportamiento, “se presenta en 82 mil niños mexicanos, de acuerdo con cifras de la Fundación Custodia Compartida A.C.”.

Expresó que este desorden se da principalmente en el contexto de divorcios donde los padres disputan la custodia de los hijos. Estudios muestran que las consecuencias afectan a las estructuras de la construcción cotidiana, ya que la familia es una célula fundamental del tejido social.

Señaló que, según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), los padres alienadores muestran una incapacidad de separar la relación de pareja de la relación materno-filial o paterno-filial, lo que vacía la identidad de los niños, obstruye el vínculo de identificación y genera situaciones de vulnerabilidad para los hijos.

Reyes Ávila manifestó que “esta población es vulnerable a cometer algún tipo de delito, ya que, como lo señala la Fundación Custodia Compartida A.C., 98 por ciento de la población de menores en los Centros Penitenciarios del país vive o vivió dicho síndrome”.

Apuntó que, de acuerdo con el Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema Penitenciario Estatal 2016, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el número de adolescentes recluidos en los centros de tratamiento o internamiento estatales por conductas antisociales asociadas a delitos del fuero común ascendió de cuatro mil 959 en 2012, a ocho mil en 2015.

La legisladora insistió en que se debe poner especial atención a este tipo de violencia familiar, ya que el Estado debe garantizar a los menores el derecho a vivir en familia, acompañados de un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar.

“Es importante que las instituciones y la sociedad tomen conciencia de lo que implica el Síndrome de Alienación Parental en los niños, así como sus graves consecuencias, pues afecta sus ilusiones, proyectos de vida, y los imposibilita para adaptarse socialmente y desarrollarse”, abundó.