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* Un presupuesto cercano a 2 MMDP y la licitación de medicamentos por 800 MDP, despierta ambición de un grupo político.
* Se encuentran 90 unidades Médicas abandonadas desde la pasada administración, lamenta la instancia federal.

José Luis Sarmiento

Mediante conflictos “creados” con apoyo de agrupaciones radicales, como el Frente Popular Revolucionario (FPR) y delincuentes que supuestamente trabajan en los Servicios de Salud de Oaxaca, un grupo político se pretende apoderar del manejo millonario de recursos de la dependencia, cuya obligación es atender a la ciudadanía.
Y es que en los SSO se maneja un presupuesto cercano a los dos mil millones de pesos para la construcción, ampliación y mantenimiento de hospitales y unidades médicas, para las compras y adquisiciones de la secretaría, así como para Recursos Humanos.
Además, se espera que en breve sea publicada la licitación para la compra de medicamentos e insumos farmacéuticos por un monto de 800 millones de pesos, por lo que hay muchos recursos en juego y poca vigilancia en el manejo de los mismos, en una entidad que enfrenta graves rezagos en materia de salud.
Fuentes que solicitaron su anonimato para evitarse represalias, acusaron al sub-director de Administración y Finanzas de los SSO, Rafael Pérez Gavilán Escalante, de trabajar en lo oscurito para su padrino, Jorge “El Coco” Castillo, con quien colaboró en la Secretaría de Gobernación (SEGOB) a finales de la década de los 90, como Jefe de Licitaciones.
Al cierre de esta edición, se dio a conocer que el funcionario fue asesinado en su domicilio particular por causas desconocidas y sin que se descarte ninguna líneade investigación.
Recordaron que cuando ocuparon cargos en la dependencia federal —cuyo titular era el ex gobernador de Oaxaca, Diódoro Carrasco Altamirano—, fueron inhabilitados por 10 años para ocupar cargos públicos, junto con el ex secretario de Finanzas que inició el sexenio de Gabino Cué, Gerardo Cajiga Estrada.
Los funcionarios fueron sancionados por los órganos de fiscalización, luego de que adquirieran aeronaves sin previa licitación para la recién fundada Policía Federal Preventiva (PFP).
Antes, precisaron que el grupo político de Jorge Castillo y Pérez Gavilán estaba buscando controlar todas las funciones económicas y tratos con particulares, que se hagan a través de los Servicios de Salud de Oaxaca, que padece graves problemas de abasto de medicamentos y cuenta con una red de elefantes blancos en todo el estado.
Denunciaron además la incompetencia del director del Seguro Popular en Oaxaca, Rogelio Hernández Cáceres, quien provocó el conflicto con el Sindicato Independiente y de Profesionales de la Salud (SITIR), que sin contar con el contrato colectivo de trabajo recibía apoyos económicos para la apertura de oficinas.
Del mismo modo, lamentaron que se siga respaldando al líder de esa agrupación, Saúl Ulises Cortes Maldonado, quien enfrenta varias acusaciones penales ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), por delitos incluso graves.
Este sujeto, que en ocasiones anda en la calle con el rostro cubierto, fue quien solicitó el apoyo de militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR) para mantener cerrada la oficina de la Secretaría en la calle García Vigíl del centro de la ciudad, a cambio de ofrecerles plazas en la dependencia.
Abandonadas, 90 unidades

Por su parte la Secretaria el Consejo Nacional de Salud —que agrupa a todas las dependencias del Sector—, María de las Nieves García Fernández, lamentó que en la entidad se encuentren abandonadas unas 90 unidades médicas, elefantes blancos heredados de la pasada administración estatal y abandonados por el actual gobierno.
El organismo que trabaja con el IMMS, ISSSTE, SEDENA, Marina, PEMEX, y Cruz Roja, entre otros, además de las secretarías de los estados, donde se definen las políticas públicas de salud a nivel nacional, va a fijar acciones para no abandonar la salud de los oaxaqueños, aseguró la doctora Nieves.
Advirtió que los recortes de presupuesto aplicados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al gasto federal, no van a trastocar la atención en las principales áreas de la salud de los Mexicanos ni de los Oaxaqueños.