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Está de pie, pero con peligro de colapso tras el sismo de 7.1 grados del martes pasado

Mario GIRÓN
El panteón San Miguel, que data del siglo XIX, por seguridad de miles de visitantes, podría amanecer con puertas cerradas el próximo 1 y 2 de noviembre, fecha consagrada a la celebración del Día de Muertos.
Lo informó el presidente municipal, José Antonio Hernández Fraguas, al calificar de graves, el daño registrado después del sismo del 7.1 grados, del martes pasado, por lo que en cualquier momento, aseguró, podría ocurrir un colapso de grandes dimensiones.
En la Sesión Ordinaria de Cabildo del jueves, Hernández Fraguas describió el panorama:
“Las tres entradas están tocadas, a punto de colapsarse. La capilla, inconclusa, un monumento de belleza arquitectónica, fracturada; muchas de sus piedras a punto de venirse abajo. El peligro va en aumento en el panteón anexo, colindante a una barda tan alta delimitando a los ex frontones municipales. El peligro es latente, los contrafuertes separados de la base, con riesgo de un desplome sobre sepulcros y todo lo que encuentre en su caída libre”.
Hernández Fraguas y un grupo de regidores comprobaron los daños. Lo recorrieron el pasado miércoles y se llevaron una soberana sorpresa envuelta en conceptos de preocupación.
El primer concejal explicó que necesariamente no se necesita ser un perito para calcular que en cualquier momento puede ocurrir una desgracia en donde el colapso existe como posibilidad, sobre todo, añadió, ahora viviendo una situación de alerta por las constantes replicas y lo que pueda suceder más adelante.
Agregó un punto importante, esperanzador:
“Estamos en espera del dictamen formal para saber lo que vamos hacer. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tendrá que responder al respecto, ofreciendo instrucciones y todo lo necesario para cumplir con su tarea en materia de reparación definitiva”.
El edil Hernández Fraguas aseguró que de llegarse a la necesidad de tomar todas las precauciones del caso, incluyendo cerrar el acceso del público, habilitaríamos un espacio fuera del panteón para la celebración de los oaxaqueños y visitantes. Destacó que la respuesta final sería de acuerdo al planteamiento de los dictamines a ejecutar por expertos del ramo, no queremos correr riesgos innecesarios, aseguró.